sábado, 3 de enero de 2009

Eres

Eres un poema del cual escribo a escondidas,
fugaces momentos se han vuelto mi dicha;
esta dicha de saberte como ajena
de olvidarnos de las reglas.

Eres una pintura que trazo a veces
entre piel, besos y deseo,
se dibujan en lienzos imágenes
que sólo nosotros dos veremos.

Eres una Diosa pagana
a la que rindo culto sin temor a la inquisición
sacrifio y entrega es lo que recibes
de este fiel devoto que añora noche a noche:

Volver a encontrarte en su colchón.

lunes, 20 de octubre de 2008

Entre piernas ajenas

Los finales rápidos con aroma a sadismo,
los desenlaces de cama, acompañados de un adiós matutino.
Las copas que contuvieron líquido embriagante y
en este instante están llenas de melancolía,
desbordantes pasiones que claudican en cenizas;
eso busco.

Temeroso del misterio, al gris de la duda,
se esfuma, se sublima, sabes que existe y
sin embargo, la muy cobarde nunca muestra su cara,
huye y te atrapa por la espalda.

Aún son esparcidas por la tierra las últimas esperanzas,
pisoteadas no las dejamos germinar
mientras aún nos abaten los pensamientos
y el cuerpo erizado por el choque eléctrico,
no encuentra una salida tangible.

Creé el ideal, el dolor y la muerte
el amor apostador con las personas
la ira que empuja nuestros instintos
y el continuo impulso de olvidarte.

Luché por dejarte y la batalla se convirtió en mi camino.
salté al vacío para olvidar y mis alas se han desplegado.
Corrí y ahora, miles de kilómetros nos separan.
Nadé entre azules perlados hasta ahogarme en tu recuerdo.

Me fusioné al ocaso, entre piernas ajenas.

lunes, 12 de mayo de 2008

Requiem

Un chelo suena a lo lejos tocando en larguetto
en un tempo lento, solitario, escuchado sólo por quien esto narra.

En una música que envuelve con su melancolía
atrapa mis sentidos intentando rescatar
lo poco que queda de este cuerpo desgarrado

Me voy, al paso que un violín integra el fondo
de este cuadro que no tiene ningún matiz cálido,
se fraguan las luces, escurridas por las paredes.

Es el Requiem de mi pasión
congelada por las ventiscas de otoño,
se marchitan las hojas, caen inertes de los árboles.

Llueve afuera, entrecortando las notas fúnebres que me elevan
No, no abriré más los ojos
que los cuervos de la noche se posen en los árboles
que acompañen mi vuelo a donde no encuentre más dolor
pues este es el Requiem de mi alma que sangra
y gota a gota entreteje la pérdida de la razón...

domingo, 27 de abril de 2008

En la cima del mundo

(Tengo que explicar el origen de este texto... Surge de una noticia que a pesar de que no me afectó directamente ya van repetidas ocasiones en la semana que la escucho, alguien fallece. La primera parte del texto trata de ello y la segunda trata de lo que siento yo, en otro tema muy diferente. Y es lo curioso, hay tantos matices, hay tanto que ver, tanto que ofrecer, que recibir. A veces creemos que podemos perder, sin embargo prefiero pensar que he ganado mucho, el conocer a alguien que se marcha me impregna de bellos recuerdos, el intentar algo nuevo me hace superarme, el buscar, el contemplar y ultimamente: La tranquilidad de la incertidumbre :) )

"En la cima del mundo"

Desde aquí se observa el panorama,
a lo lejos en algún lugar de la tierra,
todo pasa al instante, todo y la nada.

Se eleva el fuego de un alma,
se despide con un beso tan cálido, provocando calosfríos
regresa a su hogar, un nuevo camino le espera.


Todo pasa, nada queda, todo vive, nada muere
el efímero presente que entreteje un futuro inalcanzable
plasmando un pretérito que ha expirado.


Corta es la existencia frente a la eternidad
en hilos de plata se vuelve el vigor
sin embargo, queda para la posteridad el recuerdo.


Vives en corazones, mueres en la soledad
llegarás con bien, lo sé, aún así
no puedo evitar que me duela, que se nublen mis días
sin tu rayo de luz que día con día me robó una sonrisa.


Desde la cima del mundo,
veo la luz deslumbrante que acompaña tu vuelo
apacible, te invita a soñar mientras viajas
siento la ligereza de tus alas.


Cierro los ojos y tu paz me invade,
sería egoísta de mi parte retenerte, aunque lo quiero
este es mi adiós, fusiónate en el ocaso.


Ésta es mi copa, mi última copa
digo adiós a tu presencia de miel
no volverás, caminos diferentes nos aguardan.


En la cima del mundo, entre el cielo y el universo
veo partir tu esencia dejando estela
dejando huella a su paso, en esta tierra
ahora húmeda por las gotas que he derramado.


Todo ocurre ahora, todos hacen su vida
desde el nacimiento,
la intimidad en la cama de dos amantes,
un día despejado de sol, primavera de una sonrisa
una luna llena blanqueando la piel vecina,
la lluvia que sacia la sed del espíritu
hasta la muerte de algún ser querido.


Todos juegan a vivir, mientras los veo en esta cima
nacen, crecen, maduran, mueren...
mientras yo, disfruto de la certeza de no saber a donde llegará nuestra historia;
que a veces pinta en un "sí" y otras tantas en un "no"
lo único cierto es que te quiero por quien eres
por la persona que no puedes ocultar, atrae cual imán.


Observo al cielo, sé que en algún lugar estás
no te desvanezcas con el primer rayo de sol
no marches a lo lejos, no ahora.

Comprendo que muchas cosas pasan

que a veces es mejor callar, y otras tantas actuar

seré paciente, porque la semilla no germina en un día,
¿a dónde me llevará el destino? No lo sé.
Es por eso hoy estoy aquí,
pensando en ti...